Cómo lidiar con clientes difíciles

clientes-dificiles

Algunos clientes pueden ser muy difíciles de tratar. En el transcurso de la vida de un profesional independiente, es muy posible que se tenga que trabajar con cientos de ellos. Cada uno puede tener una personalidad totalmente diferente – algunos más agradables que otros. A continuación, se compartirán algunos tipos de clientes complicados y consejos para tratarlos a cada uno.

El cliente demandante
Son las 9 de la noche y tu cliente te acaba de mandar tres mensajes. Dejas de jugar un juego de mesa con tu familia, para ver lo que podría estar sucediendo. Después de escuchar los mensajes, se hace evidente que el cliente realmente no tenía una necesidad urgente. Él sólo quería quejarse de varias cuestiones fuera de tu control. Durante las horas normales de trabajo, podrías estar dispuesto a hacerla de psicólogo. Sin embargo, este es el tiempo de estar con la familia y se está sentando un precedente peligroso para recibir mensajes cuando estás “fuera de horas de oficina”.

Así que, ¿cómo lidiar con tu cliente demandante? En primer lugar, es importante tomar algunas medidas, el no hacer nada sólo empeorará la situación. Le puedes devolver la llamada, aunque lo más probable es que ya estará llamando a la siguiente persona en su lista. A la hora que te comuniques le explicarás que estarás encantado de ayudarle mañana, cuando sean horas de oficina. Asegúrate de señalar que aprecias sus mensajes, pero que normalmente no estás trabajando después de 6 p.m. También puedes enviar un correo electrónico que confirme que has recibido los mensajes y que mañana te vas a comunicar de regreso. Una vez más, cortésmente has hincapié en tus horas de trabajo normales y menciona que no sueles contestar mensajes fuera de las horas de oficina.

Está bien establecer límites para ti mismo – y tus clientes. Necesitas vivir una vida normal, y establecer expectativas realistas hace que todo el mundo viva feliz.

El cliente quisquilloso
Hay dos tipos de clientes quisquillosos: uno que está dispuesto a pagar por lo que hagas, y otro que abusa de tu tiempo. El último es más fácil de tratar, simplemente cumple con tu obligación contractual con una sonrisa y luego deja de aceptar nuevos proyectos. El primero es un poco más difícil de manejar. Este tipo de cliente está dispuesto a contratarte por las horas que sean necesarias para hacer el trabajo. Al principio, esto suena muy bien, sin embargo, después de docenas de juntas y encuentros, se empieza a perder la fe de que el proyecto se realice.

Para hacer frente con eficacia con un cliente quisquilloso, es necesario estructurar un proceso. Si te dedicas a escribir, por ejemplo, puede tener sentido segmentar el flujo de trabajo creativo en fases. En lugar de enviar todo un proyecto de sitio web y esperar que lo apruebe, reduce el riesgo mediante la adopción de diferentes medidas:

  • Envía al cliente tres conceptos (en lugar de uno terminado completamente). Es probable que, una de tus ideas sea aceptada.
  • Contrata a otro profesional independiente para revisar tu trabajo antes de la entrega del producto terminado. Dos pares de ojos son siempre mejores que uno.
  • Al enviar tu trabajo, asegúrate de dar la oportunidad de algunos cambios y ediciones.

Nunca vas a cambiar un cliente quisquilloso, pero lo sí puedes cambiar es la forma de hacer tu trabajo. Al final, los clientes quisquillosos te pueden ayudar realmente a mejorar la forma en que trabajas.

El cliente analista
“Eso suena como una idea interesante, pero creo que tenemos que hacer otra revisión del contrato antes de seguir adelante.” ¿Te suena familiar? Es posible que estés frente a un cliente analista.

Mientras que los clientes analistas a menudo tienen instintos estelares, también tienden a ser muy metódicos – a veces hasta la exageración. En el entorno de esta rápida evolución, de un hiper-competitivo mundo del negocio, algunas decisiones requieren una acción urgente. Por desgracia, los clientes analistas pueden quedar paralizados por los mismos datos que buscan, lo que hará que se pierda la oportunidad de avanzar.

Por mucho que los clientes analistas utilicen hojas de cálculo y tablas dinámicas, también se desea que los miembros del equipo lo pueden guiar en el proceso de toma de decisiones. Cuando se trabaja para un cliente analista, es extremadamente importante iniciar y finalizar con los datos. ¿Tienes una gran idea? Súper. Mantenla hasta que puedas agregar datos suficientes para identificar el problema y apoyar el resultado propuesto. Cuando estés listo para hacer tu presentación, asegúrate de apoyar todas las afirmaciones con datos estadísticos precisos y pertinentes. Sabes que el cliente solicitará esa información. ¿Por qué no tomar la iniciativa y hacer una impresión positiva?

El cliente tacaño

Estás en el negocio entregando tus servicios con valor a los clientes a cambio de una tarifa razonable. Has trabajado duro para construir una presencia en el mercado, lo que hace que sea especialmente difícil interactuar con clientes que no te quieren pagar lo justo. Cuando los clientes parecen estar más centrados en la reducción de lo que te pagarán, en lugar de ver por el crecimiento de su propia empresa, es fácil perder la motivación.

Antes de renunciar y dejar el trabajo, puedes ponderar los motivos del cliente. ¿Tiene el cliente realmente algo en contra tuya, o simplemente tiene problemas de flujo de dinero? ¿En lugar de la facturación por todo el proyecto, sería un modelo de pago por diferentes etapas de ese mismo proyecto? ¿Podrías en realidad disminuir un poco tus precios al crear paquetes de servicios para aliviar la ansiedad del cliente?

El hecho de que un cliente es difícil, no significa que no se le puede mantener feliz. Recuerda, que estás en el negocio para ayudar a los clientes a resolver sus problemas. El ajuste de tu enfoque y mantener una actitud positiva puede recorrer un largo camino para lograr este objetivo.

Factura.com

Esta plataforma es ideal para los emprendedores, profesionistas y freelancers que no son expertos en contabilidad, ya que es una plataforma muy fácil de usar. Puedes facturar en cualquier momento y en cualquier lugar.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *