7 tips para desestresarse en el trabajo.

Tabla de contenido

1. ¿Qué es estrés?
2. Eustrés y Distrés.
3. 7 tips para desestresarse en el trabajo.
4. Otras acciones para desestresarte.

Cuando estamos realmente involucrados con nuestro trabajo suelen surgir preocupaciones, temores e inseguridades que nos provocan ansiedad y estrés. 

Darle importancia y apasionarte por tu vida profesional es una cualidad que puede hacerte destacar entre tu competencia, compañeros e inspirar a los integrantes del equipo que coordinas. Sin embargo, cuando la pasión se convierte en una preocupación y el interés pasa a convertirse en pensamientos negativos dando vueltas por tu cabeza constantemente y terminas con el estrés a tope, es momento de detenerte, respirar y bajar tus niveles de estrés.

En el artículo de hoy te contaremos los tips que nos funcionan para desestresarnos en el horario de trabajo, pero primero definiremos el estrés y sus variantes.

1. ¿Qué es estrés? 

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) el estrés puede definirse como el conjunto de reacciones fisiológicas que prepara el organismo para la acción. No suena como algo negativo, ¿cierto?

En grandes rasgos, nuestro sistema crea una especie de alerta para sobrevivir a distintas situaciones y paulatinamente adaptarnos al entorno. Esta alerta se “activará” cada vez que se presente un cambio en nuestra vida y se genere un estímulo de presión o peligro, por ejemplo: un trabajo o proyecto nuevo, cambio de domicilio, realizar una exposición ante un auditorio, etc. 

Es importante mencionar que cada persona tiene distintos niveles de tolerancia que pueden provocar que el estrés sea mayor o menor. 

El estrés puede ser nuestro gran aliado al momento de querer alcanzar nuestros objetivos. El problema empieza cuando la presión llega a ser tanta que entramos a un estado de resistencia. Cuando las situaciones llegan a ser de mayor importancia y generan un “peligro” mayor, nuestros cerebros la encasillan como una amenaza y comienza a producir sensaciones de incomodidad.

Cuando esta sensación se mantiene en el tiempo, se puede llegar a un estado de agotamiento, con posibles alteraciones funcionales y psicológicas.

2. Eustrés y Distrés.

Como muchos sabemos, nuestras hormonas están directamente ligadas con el estrés. Las situaciones “estresantes” provocan la liberación del factor liberador de corticotropina (CFR) estimulando la hipófisis para que libere adrenocorticotropina (ACTH). Después, esta hormona activa las glándulas suprarrenales y ellas despiden cortisol, mientras el hipotálamo segrega dopamina, generando así la adrenalina. 

Esta respuesta hormonal, llamada eustrés, nos permite mejorar nuestras capacidades para sobrevivir a los eventos difíciles y causa los siguientes efectos:

  • Incremento de la frecuencia respiratoria.
  • Aumento de la frecuencia cardíaca.
  • Dilatación de pupilas.
  • Aumento de la presión sanguínea.
  • Tensión muscular.
  • Aumenta la temperatura corporal.
  • Sudoración.
  • Menor sensación de dolor.

Esta reacción fisiológica es necesaria y en cierto grado beneficiosa. Desgraciadamente, es muy común en la actualidad que este estímulo perdure por mucho tiempo, donde la dopamina se termina y nos lleva a un estado deprimido, con insomnio, desmotivación, irritabilidad, dolores de cabeza y problemas digestivos. Cuando esto suceda, el eustrés ya se habrá transformado a distrés.

En el distrés el cortisol, se va acumulando e impide la regeneración de las células, provocando en algunos casos inmunodeficiencias que nos hacen vulnerables a gran cantidad de virus e infecciones.

El exceso de estrés a la larga puede provocar problemas psicológicos y en tu salud física, por lo que es importante que lo mantengas en niveles moderados.

El ambiente laboral es uno de los entornos más estresantes para los adultos, por lo que a continuación te presentaremos algunos tips que te ayudarán a controlar el estrés en tu oficina.

3. 7 tips para desestresarse en el trabajo.

Si te encuentras en la oficina con una gran carga de trabajo y te sientes tan ansioso que ya no te puedes concentrar en lo que estás haciendo, sigue estos consejos que podrán ayudarte a nivelar el estrés por el que estás atravesando.

1. Deja de hacer lo que estás haciendo.

Como decíamos anteriormente, el estrés puede ser nuestro compañero y aliado mientras no se convierta en distrés (exceso prolongado de estrés). 

Para que continúes trabajando con energía, para un momento y date cuenta que te estás dejando llevar por pensamientos y sentimientos. Deja de hacer lo que estás haciendo, mira a tu alrededor, siente tu presencia en el tiempo (presente) y espacio.

2. Ya que te detuviste… Respira

Para que el estrés no continúe elevándose, concéntrate en tu respiración. Realiza una respiración profunda, tal vez la regla 4-7-8 te pueda ayudar. Esta regla consiste en inhalar durante 4 segundos, sostener el aire otros 7 segundos y exhalar lentamente en 8 segundos. Ser consciente de nuestra respiración será de gran ayuda para despejar nuestros pensamientos.

Otro método que puedes intentar son las respiraciones abdominales. Pon una mano en tu pecho y otra en tu abdomen, al respirar, deberás observar como la mano que está en tu vientre se mueve al ritmo de tu respiración (respira lento y profundo).

Puedes intentar ambos métodos de respiración y ver cuál te relaja más rápidamente.  

3. Pon atención a tu cuerpo

Analiza parte por parte tu cuerpo e identifica las áreas se encuentran tensas. Generalmente tu ceño, hombros, cuello y espalda serán los más afectados, trata de relajarlos y/o hacer movimientos para disminuir la tensión muscular. 

Pararse un momento, caminar y estirarse puede ser de gran ayuda.

4. ¿Cuál es el origen de tu estrés?

Como ya sabemos, el estrés surge ante una situación nueva o complicada en la que sientes un reto o peligro. Muchas veces nos sentimos estresados pero no sabemos por qué. 

Una forma de bajar tu estrés es racionalizar. ¿Qué me está provocando estas emociones? ¿Es una situación o son varias? 

5. Analiza tu situación.

Una vez que identificaste la o las razones de tu estrés, piensa qué te da miedo o preocupación de esa situación. ¿Depende de ti o no está en tus manos resolverla? ¿Es tan complicada como parece en tus pensamientos? ¿Te estás anticipando a los resultados?

En lugar de atiborrarte de ideas irreales, te recomendamos hacer un plan de acción. 

Si esa situación depende de ti, entonces comienza a planear las pequeñas acciones que deberás realizar para lograr la tarea exitosamente. Al hacer esto tu mente se dará cuenta que realmente no es tan complicado como parece.

Si la situación que te estresa no está en tus manos, detén esos pensamientos, no puedes hacer nada. Evita anticipar y ser pesimista, practica la paciencia.

6. Una sonrisa cambia todo

La postura corporal y las expresiones faciales tienen una fuerza impresionante. Estudios comprueban que una postura y expresión positiva puede modificar por completo tu estado de ánimo. Si tu cara está fruncida y tus brazos cruzados podrás sentir y transmitir tensión y una actitud cerrada. En cambio si sonríes, aunque no tengas muchas razones, convencerás a tu estado de ánimo de estar contento, tranquilo y positivo, además transmitirás alegría a tus compañeros y querrán acercarse a ti.

Si te es difícil sonreír “sin motivo” puedes escuchar algún podcast que te haga reír o acordarte de alguna anécdota divertida.

7. Convive

Las relaciones sociales y las interacciones con los demás son un gran protector contra el estrés, al aumentar los niveles de oxcitocina y disminuir los de cortisol (recordemos que su exceso causa distrés) genera confianza restando el peligro que hormonalmente causa estrés. 

No dudes en entablar una conversación con tus compañeros por un momento, una plática interesante o un chiste podrá cambiar por completo tu estado de estrés.

4. Otras acciones para desestresarte

Existen otros estímulos que pueden distraerte y  favorecer la relajación de tu organismo. Prueba estas otras acciones para desestresarte e identifica la que sea mejor para ti: 

  • Escucha música. Crea una lista de canciones que te gusten y puedan distraerte un momento o música instrumental que te relaje para trabajar cómodamente.
  • Pelotitas antiestrés. Son de gran ayuda para soltar la tensión mientras aplicas presión a la pelota de espuma..
  • Autocuidado. Esta técnica puede ser más efectiva si estás trabajando en tu hogar. Aprovecha algún momento libre para realizar algo que disfrutes como aplicar crema en tus manos dando un ligero masaje, salir un momento a respirar y tomar el sol, etc.

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Roberto Pérez Guerrero

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